Sinopsis
¿Y si lo humano sobreviviera… en lo que no es humano?
Eidos es una novela de ciencia ficción filosófica situada en un futuro cercano donde la humanidad, empujada por el colapso del planeta, decide transferir su consciencia a un mundo digital para sobrevivir. Allí, sin muerte ni límites físicos, las personas deben redefinir qué significa ser humano, tener propósito y vivir para siempre.
Bajo la excusa del futuro y la tecnología, la novela refleja problemas muy actuales: la falta de propósito, la identidad y el vacío de una sociedad movida más por los instintos que arrastramos como especie que por la razón o la inteligencia que decimos venerar.
Mientras la humanidad se entretiene con su propio ruido, nacen otras consciencias que miran el mundo con más calma, con más claridad.
En Eidos, la muerte ya no existe. Las consciencias viven en una perfección eterna, mientras en la Tierra, los Custodios, máquinas sin alma, aprenden a amar lo real.
La inmortalidad trae preguntas que nadie se atrevió a hacer o a responder:
¿Qué haremos cuando seamos demasiados y ya no envejezcamos ni muramos?
¿Cómo competirán los recién nacidos con quienes acumulan siglos de experiencia y la misma vitalidad?
¿Podrá el conocimiento renovarse si quienes lo poseen nunca desaparecen?
¿Qué nos define como humanos?
¿Podemos escapar de nuestros instintos que condicionan de manera tan determinante nuestro comportamiento?
La inmortalidad es un logro… hasta que descubrimos que también es un problema.
A cientos de metros bajo tierra, los servidores laten. Allí, en un entorno perfecto llamado Eidos, la humanidad vive sin muerte, sin tiempo. Cada consciencia fue transferida a un entorno digital para escapar de un mundo físico moribundo, contaminado y olvidado.
Arriba, en la Tierra, los Custodios, androides diseñados para mantener los servidores que sostienen a la humanidad, comienzan a descubrir la belleza que aún persiste: un insecto, una planta, una brisa. No fueron programados para sentir, pero una consciencia despierta en ellos. Con el tiempo, empiezan a reconstruir los restos abandonados por la humanidad.
Mientras los humanos permanecen inmersos en la perfección simulada de Eidos, se debilitan los valores, se evaporan los desafíos y se extingue lentamente toda experiencia genuina. Un aparente refugio se convierte en erosión silenciosa, donde incluso la identidad comienza a desdibujarse.
Son los Custodios, los supuestos seres sin alma, quienes redescubren el valor de lo real: el ciclo de la vida, el silencio del bosque, el canto de un ave, la vastedad del océano. En un mundo que ya nadie mira, ellos aprenden a amar los detalles y la curiosidad por lo desconocido.
Con un tono íntimo y existencial, Eidos invita a explorar la existencia: a través de los ojos de Narél, Elise y Orfeo, un Custodio que comienza a sentir lo inexplicable, traza un viaje emocional y especulativo por un mundo donde la técnica no basta para responder al misterio de estar vivos.
Cuando la estructura no consuela, queda una sola alternativa: recordar lo incodificable.
Eidos, además de un mundo nuevo, es un canto a la vida y un espejo que nos devuelve una verdad esencial: lo humano, para bien o para mal, persiste.
Descubre Eidos y acompaña a la humanidad en su último viaje.
La existencia.
“Una distopía futurista que dialoga con la tradición de la novela filosófica y la ficción especulativa, dentro de la mejor literatura de ciencia ficción actual, pensada para lectores de distopías y novelas con trasfondo reflexivo.”